Frávega cierra sucursales y sale a dar pelea contra Garbarino en la venta online

Las cadenas ya se están reestructurando para liderar el e-commerce. Algunas ya dan sus primeros pasos para convertirse en “empresas digitales con tiendas”

Que el comercio electrónico gana cada vez más adeptos ya no es una novedad. Pero sí lo es que muchas tiendas hayan decidido reestructurarse y dejar definitivamente sus locales para volverse totalmente digitales. Algunas firmas ya están dando sus primeros pasos para convertirse “en empresas digitales con tiendas”.

Si bien muchos expertos hablan de un “apocalipsis minorista”, otros se refieren a una reconversión del retail. Lo cierto es que tiendas como Sears o Walmart están cerrando tiendas en Estados Unidos, pero también se dan casos como el de T.J. Maxx, que proyecta abrir más de mil nuevos locales.

De acuerdo con Marcos Pueyrredón, vicepresidente de VTEX en América Latina, así como cierran algunas tiendas, al mismo tiempo abren otras, pero con un formato renovado y en otros retailers.

“Estamos viviendo una guerra abierta entre el online y el offline para definir la nueva cadena de valor hacia el consumidor. Esto se ve muy claro en la compra de Cornershop por parte de Walmart o en la compra de Linio por parte de Falabella. El retail tradicional debe adaptarse y vemos que la omnicanalidad es el camino”, agrega Pueyrredón. Y señala que las tiendas físicas son el “gran activo” de los comercios tradicionales, pero deben adaptarlas a un formato distinto para que no mueran.

Por su parte, Alejandra Fehrmann, CP y CMO de gA, asegura que tanto en el sector retail, como en cualquier otra industria, las estrategias se diagraman en respuesta a las demandas del entorno. “Actualmente, se inclinan por lo digital porque resulta indispensable estar donde se encuentra el usuario y ofrecerle múltiples canales para comprar”, señala.

Los comercios tienen el desafío de adaptarse a nuevas tecnologías disruptivas como la robótica, la inteligencia artificial, el big data, los sistemas de rastreo de clientes dentro y fuera de las tiendas o la minería de datos, entre otros. Según un informe de gAexplora, América Latina aún tiene mucho por desarrollar con respecto a los países líderes.

Para Carlos Anino, Head of International Business de Napse, empresa especializada en soluciones de automatización comercial, ésta es una de las principales tendencias del sector, ya que la frontera entre el comercio digital y el físico desapareció en la mente de los clientes, quienes esperan recibir sus productos con la misma eficiencia, velocidad y calidad, sin importar el punto de contacto utilizado.

En la Argentina, los grandes comercios están empezando a cerrar algunos de sus locales en los shoppings y comenzaron a delinear su camino hacia la transformación digital. Uno de los casos más resonantes fue el de Musimundo, que cerró 10 sucursales en todo el país por la baja del consumo en mayo pasado, cuando arrancó la corrida bancaria.

Pero no fue el único. Frávega, por su parte, dio de baja cinco comercios en shoppings, mientras que Walmart se desprendió de parte de su red de sucursales y la transfirió a Día. Incluso, la cadena estadounidense bajó la persiana de su local en el shopping Dot. Carrefour también avanzó con el cierre de comercios en su programa de ajuste tras solicitar al Gobierno un plan preventivo de crisis.

La contracción del consumo también se siente en las cifras del INDEC. Según el organismo, la actividad retrocedió 2,9% en agosto y 4,2% en julio en los supermercados, mientras que en los shoppings decreció 2,6% y 2,5% en los meses nombrados. La salida parece ser apostar al canal online

Nicolas Obejero, director ejecutivo de Retail de Garbarino -que no ha cerrado locales en el país-, afirma que “la principal estrategia de la empresa para volverse una empresa digital viene de la mano de la incorporación de líderes, de los recursos humanos adecuados y de los sistemas”.

“Esto implica la integración de plataformas y la incorporación de mejores herramientas de CRM (Gestión de Relaciones con los Clientes) y Business Intelligence, poniendo al consumidor en el centro y brindando una experiencia omnicanal”, completa en diálogo con iProUP.

“La compañía viene invirtiendo en este rumbo hace años y hoy tenemos una infraestructura y soluciones logísticas que representan una ventaja competitiva, sobre todo, de cara al futuro”, expresa Obejero, quien añade: “Este año lanzamos un marketplace con un crecimiento exponencial, sumando cada vez más categorías y vendedores. Además, estamos lanzando un servicio de entrega express de menos de cuatro horas”.

Walmart es otra de las firmas que se dirige en ese sentido. Hernán Carboni, director de Relaciones Institucionales de la filial argentina, cree que “el cliente actual está cambiando su forma de comprar y esto es uno de los factores por el cual las tiendas físicas han dejado ya de ser el único lugar de compra”.

“Los consumidores privilegian la optimización de su tiempo, la cercanía y la simplicidad en sus compras diarias. La elección de comprar por Internet está creciendo cada vez más e incluso la plataforma de comercio electrónico se ha vuelto más sofisticada, facilitando y adecuándose a las necesidades de los clientes que reclaman comprar de forma fácil, rápida y segura”, completa.

En este sentido, la empresa introdujo el año pasado una aplicación de e-commerce y está abriendo nuevos puntos de entrega para que los clientes puedan retirar en 5 minutos sus compras online.

“Se trata de una experiencia que articula nuestra plataforma Walmart.com.ar con nuestras tiendas oficiales en Mercado Libre y el acuerdo con socios claves, como Mercadoni, para tener por resultado una distribución amplia en extensión, eficiente y en menos de dos horas”, amplía Carboni.

Desde Frávega, Juan Martín Romero, quien lidera las áreas de e-commerce, comercial, marketing y tecnología, señala: “Nos ha cambiado la operación completamente y ese es justamente nuestro principal desafío. Si pensáramos en comercio electrónico solamente, sin tener la otra operación en mente, estaríamos dejando de lado una pata importante”.

Según el ejecutivo, empresas como Frávega”tienen una operación montada hace décadas con una metodología y procesos estipulados que hoy han cambiado al 100% y ahí es donde radica el mayor desafío”. Esto se resume, según el ejecutivo, en lo que se denomina omnicanalidad.

“El cliente debería tener en el proceso de compra la menor cantidad de barreras posibles. Para eso hay que integrar todas las sucursales y los empleados. Esa integración de toda la estructura y toda la dinámica a nuevos procesos y caminos de compra tiene una gran complejidad que lleva muchos años ir delineando”, reconoce.

Para Romero, existen tres pilares relevantes en donde la empresa está haciendo foco para consolidar la integración. “En primer lugar, hay que adaptar y cambiar las tecnologías de punto de venta, de procesos y de logística. Luego, hay que reestructurar lo referido a logística. Hasta ahora estábamos acostumbrados a mantener los productos en nuestros centros de distribución, mandarlos al punto de venta y que el cliente lo compre ahí. Hoy, el 70% de nuestra venta digital es por pickup store”.

El tercer pilar es cultural. “En un principio, había resistencia a estos cambios que se estaban dando por parte de los asesores de las sucursales y otras áreas donde impacta el punto de venta. Hubo que ir adaptando la cultura de la organización para entender este nuevo mundo digital”, completa.

Teniendo en cuenta la velocidad que exige el auge del comercio electrónico, Frávega decidió, en una primera etapa, llevar a cabo una “reconversión intermedia”.

“Los primeros cuatro años contábamos con una estructura paralela y separada, pero integrada a Frávega. Estaba marketing digital, tecnología, Business Inteligence, sistemas, desarrolladores y comerciales propios de e-commerce. Todo estaba separado del equipo tradicional. Hoy, que digital representa más del 20% de las ventas, empezamos el camino de integración entre las estructuras”, se explaya.

¿Desaparición reconversión de la tienda física?
Según la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE), la facturación del e-commerce en 2017 aumentó 52% y nueve de cada 10 argentinos ya compraron online alguna vez. De todas formas, dice Fehrmann, “el mundo digital todavía no reemplaza al mundo tangible y creemos que ambos ámbitos deben complementarse, brindando múltiples alternativas a los consumidores para que lo online sea una extensión de lo offline”.

De acuerdo con la directiva de gA, el reto se encuentra en la convergencia. “Los retailers tradicionales tratarán de integrar los canales y tecnologías digitales a sus estrategias de negocio, mientras que los digitales buscarán la forma de replicar los beneficios de la compra tradicional. El futuro del sector está en un punto en el que ambos mundos, el físico y el digital, se encuentran para brindar al cliente lo mejor de ambas experiencias”, se explaya.

Y para lograrla, agrega Pueyrredón, representante de VTEX, “primero hay que entender la dinámica del retail de e-commerce, la cual está basada en procesos –frente a la del retail tradicional, que se calcula en metros cuadrados–, para poder atender a un cliente, que es el mismo, pero distinto. A partir de eso, hay cuatro pilares: infraestructura y plataforma (tecnología), marketing 360, logística y atención al cliente”.

En tanto que Gustavo Sambucetti, director Institucional de la CACE, subraya que una estrategia inteligente sería apostar a la omnicanalidad.

“La idea no es solo mejorar el producto, sino la atención en general. La omnicanalidad despierta confianza, así lo siente el cliente cuando recibe respuestas de varias maneras. Además, permite fidelizar a los compradores. Estos interactúan con la marca y así consiguen enlazar el mundo virtual con el mundo físico, alcanzando una comunicación mucho más personalizada”, señala el directivo.

Por su parte, Fernando Bosio, Gerente General de Mercadoni Argentina, entiende que se trata de adaptarse a los requerimientos de un nuevo tipo de cliente.

“El consumidor busca en las tiendas online lo mismo que en las físicas: precio, variedad y conveniencia. Pero se agrega una variable más que importante: el ahorro de tiempo. Y pueden elegir cómo y cuándo recibirla”, completa.

Para Romero, de Frávega, “cerrar o no una tienda no tiene que ver con una visión futura, sino con la evaluación de si la misma es o no rentable”. Sin embargo, destaca que es sumamente importante que se reconviertan y eso puede ser una gran ventaja competitiva.

“Para nosotros, las tiendas no solo funcionan de pickup store, sino que son lugares donde vendemos mucho, donde asesoramos al cliente y son pequeños centros logísticos desde donde despachar productos y llegar a cualquier provincia en menos de 24 horas”, expresa Romero, quien agrega: “También se da que los gigantes del mundo digital como Amazon o Alibaba están desplegando una experiencia física que, a su vez, es un desafío para nosotros, porque lo hacen con reglas nuevas a las que debemos adaptarnos con velocidad y dinamismo”.

En este punto, Hernán Carboni es contundente. “Las tiendas físicas de ninguna manera van a desaparecer. La adaptación a lo digital y la omnincanalidad nos permite contar con un abanico amplio de perfiles de consumidores, a la vez de entender al Consumer Journey actual, donde muchos siguen eligiendo la tienda física para sus compras”, asegura.

“Apostamos a invertir en la remodelación de nuestras tiendas para que los clientes disfruten de una opción de compra con todo el surtido de productos. Respecto del e-commerce, el consumidor actual nos impulsa cada vez más a trabajar en procesos y aplicaciones que le permitan disfrutar de un diferencial. Por esta razón, uno de nuestros principales desafíos es el perfeccionamiento de la entrega de las compras online a partir de tecnologías que nos permitan conocerlos mejor y fortalecer el servicio”.

Para el directivo de Garbarino, a pesar de que el crecimiento del online es veces mayor que el del offline, las sucursales siguen y seguirán siendo un activo estratégico, dado que el 88% de las compras online se hacen vía pickup store.

“Las tendencias muestran casos como Amazon que compra WholeFoods por u$s13.700 millones porque los pure players online están necesitando tener sucursales y puntos de entrega. Vemos que las sucursales están migrando rápidamente a un rol multinegocio, siendo no solo puntos de venta de productos, sino también de entrega, de venta de viajes y de gestión de todos nuestros productos financieros y seguros”.

En tanto que Pueyrredón, de VTEX sostiene que en la Argentina algunos retailers ya han alcanzado la “adolescencia” en lo referido a comercio electrónico. Es decir que más de un 15% de su venta es en línea. Pero aquellos canales que quieran lograr la madurez, es decir llegar al 25%, tendrán que afrontar el desafío de la omnicanalidad.

“Para eso, tendrán que apalancarse en sus tiendas físicas, porque el último cuarto de milla, la entrega, no es tan eficiente en la Argentina y es muy costosa. Entonces el pickup store se vuelve sumamente relevante en la cadena de valor hacia el consumidor. Cuando va a retirar su compra, si tiene una buena experiencia en el lugar, el upselling (la recomendación de otros productos) y el crossselling (venta cruzada) están entre un 15 y un 30%. Es decir, hay mayor posibilidad de que compre algo más en el local”.

La tecnología al servicio de la tienda
Un estudio de Accenture asegura que los usuarios que se sienten identificados con el propósito de una tienda o marca están más predispuestos a comprar un producto o servicio. Además, el uso de tecnologías inteligentes permite a las empresas aumentar su mercado entre un 50 y 125%.

Hoy, el mundo se ha transformado en un gran marketplace, donde el número de puntos de venta y compra se han multiplicado exponencialmente, permitiendo a los consumidores adquirir en cualquier lugar, hora y canales, productos y servicios acordes a sus necesidades. Según Sambucetti, en el mundo del comercio electrónico, la tecnología se convierte en un gran facilitador para todos los pasos de la compra.

Para Anino, “el comercio online interactúa con el consumidor a través de medios diferentes: redes sociales, reviews, buscadores, anuncios. Es veloz, transparente y funciona desde cualquier dispositivo. Por lo tanto, la tecnología es un facilitador importantísimo en la transformación digital, pero sólo es efectiva si los procesos que soporta son adecuados al tipo de experiencia que el cliente requiere”.

El desafío es construir una experiencia de consumo llamativa, participativa, cómoda, ágil, que ofrezca ayuda y agregue valor.

El futuro del retail
Es en este punto donde Alejandra Fehrmann, CP y CMO de gA considera que “resulta indispensable iniciar el camino de la Transformación Digital”, aunque resalta que esto implica no solamente recurrir a nuevas tecnologías, sino cambiar patrones de pensamiento en las personas.

“Lo más probable es que aquellas organizaciones que no se adapten a estas disrupciones que se presentan, desaparezcan. Todo en la cadena de valor que no aporte ni sea innovador, no va a perdurar, en especial los intermediarios”, señala, tajante.

Para el ejecutivo de Frávega, hay industrias que aún no han captado la necesidad de desplegar una estrategia alineada con el consumidor actual.

“La industria de electrodomésticos es una de las que más rápido ha tenido que adaptarse porque el e-commerce tiene mucha penetración. Sin embargo, aún falta mucho camino por recorrer. A quienes no están viendo cómo se están dando las cosas, les será muy difícil seguir en carrera. Además de una gran inversión, es necesaria una adaptación cultural y de procesos que llevan mucho tiempo y podrían poner en riesgo su negocio”.

Obejero remarca que las tiendas físicas no van a desaparecer, sino que “se van a ir transformando y adaptando a los nuevos comportamientos del consumidor”. En este sentido, explica que “algunas se convertirán en formatos más exhibition stores, otras en pickup stores y otras mantendrán un gran volumen de tráfico de gente”.

En este sentido, Carboni, de Walmart, destaca que “quienes no logren sumergirse en el mundo digital están perdiendo una nueva generación de consumidores multiplataformas y la posibilidad de repensar el negocio a futuro con foco en la diversidad de acciones y campañas integrales adaptadas a cada perfil de consumidor”.

Los retailers que sepan aprovechar este contexto serán los vencedores. Se trata de hacer efectiva la compra dónde, cuándo y cómo desee el consumidor, sin que tenga que utilizar un único canal. El mercado exige reinventarse, ser disruptivo y sobresalir para conquistar al comprador. Muchos ya están en carrera.

Fuente: iProUP

Rumbo se busca

El “déficit cero” alcanzó a uno de los sectores más dinámicos de la economía que no ha dejado de crecer en los últimos 10 años, según datos de la industria: el de desarrollo de software. Al fin de los beneficios de la Ley de Promoción al Software, que cada vez se acerca más y no tiene un reemplazo a la vista, se le suman las retenciones a los servicios como parte de un combo para rescatar a las cuentas públicas.

De acuerdo con un estudio realizado por Accenture, la Economía del Conocimiento supone el 22 por ciento del PBI argentino y moviliza el 14 por ciento del total de la economía. Para el 2025, esta cifra podría subir al 25 por ciento, siguiendo la inercia actual, o alcanzar hasta el 30 por ciento con políticas dedicadas. Para lograrlo, deberían invertirse US$ 5.000 millones adicionales por año en ciencia y tecnología, y adicionarse al universo laboral 9.900 trabajadores especializados cada 12 meses. Sin embargo, todo apunta a que la luna de miel entre el Estado y el sector privado para el desarrollo de la Economía del Conocimiento está mostrando sus primeros claroscuros.

Idas y vueltas

La relación entre la política y las empresas del sector supo tener mejores momentos. El Distrito Tecnológico de Parque Patricios fue una política pública de impulso al sector cuando Mauricio Macri era jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Gracias a sus beneficios impositivos a la fecha las 200 hectáreas del lugar ya contienen a 300 empresas del sector que incluyen, además, una puesta en valor con locales dedicados a servicios como Megatlon y Starbucks. Construir un polo para startups de base tecnológica era el plan para que otras empresas les hicieran compañía a los unicornios locales: Globant, Despegar, OLX y MercadoLibre.

En la ciudad el idilio continuó con el arribo de Horacio Rodríguez Larreta a la primera magistratura porteña: el emprendedor Andy Freire quedó a cargo del Ministerio de Modernización (creado en 2011), y junto con él llegó Silvia Torres Carbonell, directora del Centro de Entrepreneurship del IAE, a la subsecretaría de Economía Creativa, Desarrollo Científico y Emprendedor de la misma dependencia ministerial. Por su parte, Carlos Pallotti, ex director general de Argencon y director de la Fundación Sadosky, ocupó el cargo de subsecretario de Servicios Tecnológicos y Productivos entre diciembre de 2015 y febrero de este año, cuando la dependencia se disolvio. Dejó tras su paso el ‘Plan 111 mil’, una iniciativa para formar más de 100.000 programadores en cuatro años. Lo cierto es que este apoyo a la modernización de la estructura productiva local rindió sus frutos al momento de llegar a la presidencia. Una de las primeras empresas en anunciar inversiones fue Globant que en 2016 se comprometió a desembolsar $ 1.200 millones en cinco años. A escala nacional, otros dos hitos fueron la Ley Pyme -que consiguió aprobar el Congreso Nacional en 2016 y la famosa de Emprendedores que, a escala nacional, incluyeron menor presión tributaria, mayor acceso al crédito, trámites simplificados e incentivos fiscales a la inversión.

Pero no duró. Este año, Larreta disolvió el Ministerio de Modernización porteño y el presidente Macri degradó a su versión nacional. A estas medidas se les sumó el anuncio de retenciones para las exportaciones del sector de los servicios $ 4 por cada dólar exportado hasta 2020 y que morigera el aumento de competitividad que obtuvieron aquellas firmas locales dedicadas a la exportación producto del salto abrupto en la cotización de la divisa estadounidense.

Otro ítem a destacar es que cada día está más cerca el fin del Régimen de Promoción de la Industria del Software, promulgado en 2004 y cuya última prórroga vence en diciembre del año próximo. Esta incluye un 70 por ciento de las contribuciones patronales, a través de un crédito fiscal intransferible para pagar impuestos nacionales. Una cifra para nada menor cuando se considera que el 80 por ciento de los costos de las empresas desarrolladoras y exportadoras de software corresponde a los salarios de ingenieros y desarrolladores. Hay que agregar, también, que la Ciudad de Buenos Aires otorga una rebaja del impuesto a los Ingresos Brutos a aquellas compañías que estén dentro del régimen. Finalmente, cabe mencionar que el otorgamiento los fondos sectoriales de lo que era el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva a toda la industria tecnológica (el Fondo Tecnológico Argentino y el Fondo Fiduciario para la Promoción de la Industria del Software) se encuentra congelado desde marzo.

Existen, entonces, sobradas razones para comprender por qué el último informe del Observatorio Permanente de la Industria del Software y Servicios Informáticos (Opssi) de la Cámara Argentina de Software (Cessi), dado a conocer el pasado 31 de agosto, muestra que las expectativas respecto del crecimiento de las exportaciones cayeron un 45,5 por ciento y las expectativas del empleo, 36. El mismo estudio indica que el volumen total de ventas esperado para este año y respecto de 2017 pasó de un cinco por ciento de crecimiento a una caída del 10. “Es difícil pensar nuevas propuestas, adquisición de equipos o tomar gente cuando en la industria estás trabajando con el 60 por ciento de la capacidad productiva”, dice el economista Fernando Peirano.

Infotechnology consultó a distintos referentes de la industria de desarrollo tecnológico nacional, con un foco en el software, para conocer su mirada sobre la confusa situación actual y cómo creen que se desarrollará en el futuro.

De cualquier laberinto se sale por arriba

Es justamente Pallotti, como exfuncionario del gobierno y referente del sector, el que intenta ver más allá de lo inmediato. “No creo que haya un mandato o estrategia de ir en contra el desarrollo de la industria tecnológica”, opina. Pero admite que el cortoplacismo imperante impide pensar a futuro y marca su desacuerdo con las retenciones, aunque apunta a que “los márgenes igual podrían dar”. Y agrega: “Nuestra industria tecnológica, incluso en épocas como estas, es la que genera divisas. Todas las semanas estoy recibiendo información de inversiones o de empresas interesadas en radicarse en el país”.

Para Freiré que renunció a su banca en la Legislatura porteña el pasado mes de junio y está planeando su regreso al sector privado, en el gobierno hay “un genuino y profundo compromiso de hacer de la Economía del Conocimiento un ejemplo” y que “cuanto más rápido se logren los objetivos que el presidente se puso, más se va a notar que esto de las retenciones es algo transitorio”.

Carlos Anino es ahora CEO de Napse, la nueva marca internacional de la brasileña Linx que hace poco más de un mes cerró la compra de la argentina Synthesis Retail Solutions, una compañía creada por este ingeniero devenido en emprendedor hace 20 años. El ejecutivo está preocupado por la posibilidad de que, según surge del artículo 83 del proyecto de presupuesto nacional 2019, el Poder Ejecutivo pueda aumentar las retenciones hasta un 33 por ciento del valor FOB del producto o servicio exportado. “Dicen que va a ser transitorio pero muchos de los impuestos que se incorporaron así todavía perduran, como el impuesto al cigarrillo o al cheque”, sostiene. Otro problema que puntualiza Anino es la falta de previsibilidad producto del continuo movimiento en la tasa de cambio. “No nos permite tener una postura y hacer números”. Señala otro hecho que complica a la Argentina, al tiempo que reclama reglas claras: “Mientras el gobierno argentino pone retenciones a productos informáticos, el uruguayo les quita los impuestos a todos los importadores y el presidente electo de Colombia dijo que va a sacar una ley para promover la industria del software”. 

Otro pedido es aclarar el lenguaje en la ley de presupuesto, que habla de que “las retenciones pueden dividirse en dos años pero no puntualiza que las retenciones necesariamente se terminan en dos años”, remarca Mariano Stampella, cofundador de la desarrolladora intive-FDV

En tanto, Adrián Anacleto, CEO de Epidata y vicepresidente de la Cámara de la Industria Argentina de Software (Cessi), señala que con las retenciones se ve amenazada la creación de 400.000 puestos de trabajo de valor agregado y que la mejora de competitividad desembocará en más puestos para el sector pero que generarán una menor entrada de divisa. “No es lo mismo desarrollar software y cobrar US$ 40.000 por empleado por año que atender un help desk y que esa cifra sea de US$ 20.000”. Agrega que, como la oferta de recursos humanos es World Class, el salario tarda poco en corregirse porque hay mucha demanda global. Y al igual que Anino, reclama previsibilidad. “No puede ser que hagas un contrato a cinco años y al final termines ganando 30 por ciento menos. Si el dólar alto se mantuviera y las retenciones fueran las mismas, esta industria es flexible y se reconfigura. Ahora, si te cambian las reglas todo el tiempo, la cosa se hace difícil.”

La mirada federal la aporta el titular de Dicsys y presidente de Córdoba Technology Cluster, Diego Casali. “No todas las empresas exportan. En Córdoba menos del 30 por ciento lo hacen. El resto trabaja para el mercado interno y para ellas los efectos de una devaluación son negativos, con una economía frenada y un mercado corporativo que ha frenado las inversiones”. A esto se le suma las complicaciones que comienzan a darse en la cadena de pago, “lo que se cobraba a 30 o 45 días, ahora llega a 60 o 90 y hay a quienes hace seis meses que no les pagan”, ejemplifica. “Eso, más las tasas a un 60 por ciento, generan muchos ruidos en un sector que nunca dejó de crecer en los últimos 10 años”.

“Una encuesta que hicimos muestra que las políticas que plantea el gobierno no tienen credibilidad en los empresarios que conforman la industria”, dice el representante de Cessi. Desde el gobierno, la respuesta la tiene Dante Sica, el ministro de Producción de la Nación, que en diálogo con Infotechnology reconoce que “estamos ante una retención excepcional. Estamos pensando en que no pase de 2020; lo hicimos para dar certidumbre en términos de políticas fiscales”.

El futuro de la ley de Software

Anacleto explica que la incertidumbre que hay alrededor de una posible prórroga de la ley de Software complica el día. “El impacto es tanto que uno no puede fijar un precio más allá de septiembre de 2019. Cuando uno le dice eso a una compañía extranjera no lo pueden creer”.

El asunto de la ley preocupa a todo el sector y todos tienen algo para decir. Desde Mercado Libre indican que ven a la legislación como “un claro ejemplo de política pública, impulsado por el anterior gobierno, que generó miles de empleos genuino y de alto valor agregado”. Puntualizan que en el caso de MeLi, como se la conoce en el Nasdaq, estos puestos son 2.500, de los cuales más de dos tercios son ingenieros que trabajan desde la Argentina para “desarrollar y exportar toda la tecnología de su ecosistema de comercio electrónico”.

En todo el sector saben, sí, que hay indicios de que se está trabajando en lo que viene: hay dos proyectos en Diputados y uno en Senadores que plantean extender la actual legislación hasta 2028 ó 2030. Además, en el ministerio de Producción están trabajando en un proyecto al que plantean como “superador”. “Estamos trabajando con distintos sectores de la industria de servicios basados en el conocimiento para tener una ley que no solo contemple el software sino a otros sectores como la ciberseguridad, todo lo que tiene que ver con la industria 4.0”, dice Sica ante la consulta de Infotechnology. Adelanta además que como este año vencen algunos beneficios de la Ley Pyme, pusieron en marcha el Consejo de Monitoreo y Competitividad del sector para debatir “una especie de upgrade de la ley para incluir mayor cantidad de empresas y emprendedores”.

Casali confirma lo dicho por el funcionario nacional. “La concepción es similar, apoyar a las empresas generadoras de conocimiento”. Pero, plantea el líder del clúster cordobés, lo ideal sería prorrogar la ley actual y luego continuar trabajando, más pensando que “2019 será un año electoral”. “Hoy hay un freno de mano en innovación, proyectos, inversiones, y hay que dar tranquilidad”, cierra.

Las medidas planteadas y sus efectos a corto plazo en las empresas de base tecnológica, cuyo core business en la actualidad está puesto en el desarrollo de software, así como la demora en decidir el futuro de legislación central para el sector pusieron a casi todos los consultados en pie de guerra. Anino, de Napse, directamente afirma que “atentan contra la economía formal” porque, con el salto del tipo de cambio y los sueldos que no se ajustan acorde, muchos profesionales van a terminar facturando en el exterior, que los demanda. “Queremos desarrollos que sean beneficiosos para todos, buscamos un crecimiento armónico y dentro de la economía formal”.

Se trata, en suma, de una industria que va a continuar creciendo porque, como dice uno de los entrevistados, “es flexible”. La cuestión es si va a continuar agregando valor a la economía, como ocurre en los países industrializados y más innovadores, o solo será un repositorio de recursos humanos de bajo valor (Cali Center y Help Desk tercerizados). En esta ecuación una parte importante les toca a las empresas locales, pero las decisiones que se tomen en las más altas esferas gubernamentales para reforzar medidas como la Ley de Software por citar un caso marcarán el camino para los próximos años.

Fuente: Information Technology

Pronostican una nueva era de Estaciones de Servicio multipropósito en sociedad con supermercados

Las necesidades del consumidor están provocando una tendencia “natural e inevitable” que confluirá en negocios conjuntos entre Estaciones de Servicios, cadenas de supermercados y tecnologías de movilidad de dinero

Recientemente se supo que en Europa, las principales marcas de supermercados tienen planeado instalar sucursales de menor superficie dentro del predio de las expendedoras.

Especialistas en temas de comercio moderno, esperan que este hecho se produzca en los próximos meses en Argentina. “Resulta inevitable la necesidad de adaptarse a las nuevas formas de comercio y en este camino, las Estaciones de Servicio resultan ser las más beneficiadas, por el hecho de que son un punto de atracción perfecto en donde podrán confluir todo tipo de actividades económicas”, adelantó desde México a surtidores.com.ar, el Head of International Business de NAPSE, Carlos Anino.

El entrevistado es el referente de la nueva marca internacional de Linx. Este nombre surge de la conjugación de Linx y Synthesis, dos empresas especializadas en el mercado minorista, que ofrecen soluciones informáticas para acompañar a los retailers en la transformación digital.

En ese sentido, el ejecutivo expresó que el sector expendedor tiene un desafío importante para ampliar el horizonte de la oferta de soluciones de automatización comercial, más allá de las tendencias tecnológicas.

Aseguró que son dos las condiciones que llevan a concluir en que el mercado estacionero tiene destino de diversificación. En primer lugar, consideró que “los supermercados tal cual los conocemos ahora, están migrando hacia pequeñas superficies que le den proximidad con los consumidores”.

En segundo término, explicó que el advenimiento del E- Commerce, causó la resignificación del valor de las Estaciones de Servicio, que se basa en la “inevitable presencia física de la persona en un lugar, por lo cual, se aprovecha para realizar un sinnúmero de cosas, al momento de cargar combustible”.

“En México por ejemplo, se da mucho que aquellas familias que no están bancarizadas, utilizan las expendedoras para remesas de dinero en efectivo, depositando en un establecimiento que está en un pueblo y retirándolo en otra gasolinera de la misma bandera que se encuentra en otra ciudad”, dijo Anino.

De hecho nombró a grandes marcas de mercados integrados al despacho de combustibles, como es el caso de las Tiendas OXXO, en conjunto con el gigante de las ventas por internet AMAZON, que permite retirar las compras en las estaciones asociadas.

Lo mismo dijo para la marca COSCO, en Estados Unidos, denominado “Price Club”, que construye autoservicios y otros locales comerciales alrededor de los surtidores de nafta, porque a su entender, “las bocas de expendio de combustible son el polo atractivo para vender productos y servicios”.

Anino avizoró finalmente que esta tendencia se profundizará cuando se masifiquen los automóviles eléctricos y habló de casos en los cuales, el cliente podrá asistir a la peluquería que está en el mismo predio donde estará cargando las baterías de su coche.

Fuente: Surtidores.com.ar